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11/7/09

Ana no duerme

Si Ana camina y arrastra los pies, no es que esté desganada. Si Ana da vueltas por la habitación, no es que quiera desgastar el suelo. Si Ana se muerde las uñas de manera compulsiva, es que está nerviosa, indecisa, impaciente. ¿Por qué?

Porque Ana se despertó ese día, después de un sueño perturbador. Un sueño que sintió como un cachetazo de la verdad sobre su cara. Y la negación ya no servía de nada. Si Ana se imaginó acurrucándose a su lado, haciéndole masajes en la cabeza y un par de cosquillitas en la panza, de nada servía ya que tratara de ocultarlo. De nada servía mentirse. Porque lo que el consciente no ve, lo ve el inconsciente.

Así que si Ana no duerme, es para no soñar. Porque soñar, a Ana, siempre la hizo mal. Ilusiones vanas, cristales rotos y el mismo vacío de siempre. Si perdió el dominio sobre lo que pasa del inconsciente al consciente, la solución a la vista está: no dejar al inconsciente actuar.

Cual táctica de guerra, Ana ataca a su adversario en su punto débil, el mismo en el que tiene central su sistema operativo: el sueño. Toneladas de café, programas televisivos y el método ludovico son las estrategias para alcanzar su cometido.

Pero lo que Ana no sabe es que lo que del inconsciente pasó al consciente, allí se queda. Que por más que no duerma, seguirá estando aquella vana ilusión, aquél sentimiento.

Y la pobre de Ana ya no duerme.

30/12/08

Balance anual 08

Revisionando mis metas anuales, debo decir, con total orgullo, que no cumplí con niguna de ellas. Sigo lastimando mis labios, inventando actividades, teniendo muchísimas historias en mi cabeza sin escribir, y recolectando amores platónicos por doquier. Pero en un balance, que es lo que se supone que sea esto, este año no fue en vano, al contrario.
Empecé la facu y conocí mucha gente, muy copada, además. Parece mentira, pero son sólo meses lo que compartí con ellas... se siente mucho más que eso. En los días medio bajón, medio mal humorados, ir a clase era lo único que lograba mejorar mi estado. También, conocí a Dema. Y por otro lado, dejé de ver a las chicas todos los días, pero la amistad se mantiene (si no hubiera sido así, creo que los años de secundaria habrían sido una paparruchada).
Se desarrolló mi gusto por lo sangriento, por lo violento, por los vampiros, por las fotos de Bob Dylan. A no mal interpretar: no me atrae Dylan, sólo me gustan las fotos en las que aparece, vaya a saber que clase de connotaciones surgen en mi subconsciente al verlas.
Descubrí lo increíbles que fueron los 80's (medio irónico, medio en serio) y la importancia de tomarse una cerveza después de un arduo día de trabajo, para equilibrar las relaciones humanas; o lo que vale para el viernes a la noche, sea en un bar moribundo o en el cordón de la vereda comiendo choripan. Empezó a ver la luz un lado más fiestero, que se prende para ir a esos eventos llenos de gente y música (por supuesto, "música de antes"), que le encanta dar codazos para hacerse lugar, y que las reuniones en un bar le parecen algo parecido a tocar el cielo con las manos. Este lado ya sabe que los tragos con elementos frutales no le gustan (excepto el daikiri). Y cree haber encontrado su trago preferido: el cuba libre (pero aún está por verse, hay otros en la competencia).
Cortázar poseyó mi cuerpo por un tiempo. Y me dieron ganas de fumar un pucho bajo la lluvia. Y poco a poco, me hice amiga del café, y de sentarme sola a tomarlo en un bar.
En soledad, fui al cementerio por primera vez. Y todavía no sé cómo explicar la extraña sención que me daba pasar entre las calles angostas, viendo los cajones.
También empecé a trabajar. Desarrollé una importante adicción al mate y conocí más gente. No hubo conflictos entre "mi yo laboral" y "mi yo vida diaria", como temía. Ahora comprendo a mi madre cuando dice que estar en la oficina sin tener nada para hacer es lo peor. Y es cierto. El viaje a Europa se va materializando cada vez más, aunque sólo sea porque pude empezar a ahorrar.
Tuve ilusiones vanas e "ideas locas", como años anteriores, que no llevé a la práctica y que nunca se cumplieron, pero aprendí a no decaer, a no amargarme. Tuve muy pequeños y contados ratos de tristeza, pero nada que me durara mucho rato (no estuve ni un día con humor de perros ni un día triste); por el contrario, dejé de medir mi autoestima, de tirarme abajo, incluso, tuve unos días llenos de confianza, en los que dejé de ser un puntito insignificante en el mundo. Logré evalorarme y aceptarme un poco más.
Sé que soy buena onda (si me dan lugar), que no soy impresentable, que puedo ser ortiva y un tanto ácida, y que puedo mantener una relación amable con gente que no es de mi agrado, para no caldear el ambiente.
Tras un año de estudio, no sé si quiero dedicarme a la "dirección", para ser honesta, nunca me imaginé a mi misma en ese rol, pero sé que me encanta estar en el set, haciendo algo, siempre haciendo (descarto dedicarme únicamente a escribir guiones). Sé que me cansa, me estresa, que me puede poner de mal humor, especialmente, al final del último día, cuando se acumula el agotamiento, las ganas de terminar y los problemas, pero vale la pena. Porque después, cuando retomé el cariño hacia los que están ahí, cuando pienso en el esfuerzo, me siento bien.


Así que sí, no cumplí con mis metas. Pero mejor así. MUCHO mejor así.


Adiós al 2008, hola 2009 ("hoooola enfermera", como decía Waco).

=)

23/7/08

...Matador...

El título sale del tema de los Fabulosos, que iba escuchando en el subte... y la imagen fue tan fuerte, que llegué a la oficina, hice a un lado la pila de laburo que tenía (nótese la ironía...) y lo escribí.
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Hace a un lado su rifle y, lentamente, se acerca a un paquete de papas fritas ya abierto. Mete la mano, lo da vuelta y caen unas míseras migas. Vuelve a sentarse, agazapado, entre una cama dada vuelta y un par de cajas, con el rifle descansando sobre su pecho. Por las ventanas, tapiadas, se cuela un halo de luz, propia de la noche. Oscuridad y silencio. Así estaba desde hacía unas semanas. “No, mentira… así estoy desde hace 5 días… antes, por lo menos, venían el Javi, Martín, Ana…”

-Es mejor que se escondan, hasta que esto se calme un poco, o hasta que se puedan ir de una vez.
-De acá no nos vamos, Ana.
-¡No te digo para siempre, Rodrigo! Pero si se quedan acá, los matan.
-Morimos por una causa-intervino Joaquín
-Y yo la apoyo, pero si nos matan a todos, ¿quién va a luchar, eh? ¿Tus viejos?

A Joaquín lo agarraron pocos días después de esa conversación y lo fusilaron. Rodrigo accedió a esconderse y, de cuando en cuando, alguno de sus compañeros pasaba a contarle las novedades, dejarle comida y hacerle compañía.

-Ayer hicimos una reunión. Hay un par de caras nuevas, amigos del Javi, buena gente, parecen. Les dimos unos cuantos panfletos para repartir por las casas. Y anoche, colgamos un par de pasacalles, frente y en el ministerio. Fue como volver a lo de antes, ¿te acordás?-Ana le relataba las operaciones que la agrupación había vuelto a realizar, sentada entre sus piernas, mientras le cebaba unos mates. Rodrigo la escucha, le acariciaba la cabeza y pensaba en lo que daría por salir de allí y volver a pelear por lo que creía justo, por sus ideales.

-Las cosas se están complicando.-Javier hablaba rápido.-La agrupación tuvo que parar por un tiempo, porque nos estaban controlando, me parece que había un infiltrado, o algo. Martín se fue para Uruguay, con el hermano. Yo me quedo, pero no es seguro que siga viniendo, ¿entendés? Por vos, por mi, por todos, por la causa. Te compré comida y cartuchos, por las dudas. Lo mejor, es que te encierres en un lugar, cosa que si vienen… vas a poder esperarlos, ahí, sin correr el riego de que te aparezca alguno por atrás. Cuando las cosas se calmen un poco, yo voy a venir. Pero está muy jodida la mano.
-¿Y Ana?
-No, ella… ella no puede venir.-tragó con fuerza- Entraron a la casa… y se la llevaron. Todavía no apareció por ningún lado. Todos la estamos buscando… el otro día, a Diego, lo retuvieron en la comisaría por eso. Nos cortan de todos lados, no es fácil.-Rodrigo se había apoyado contra la pared, en silencio. Asintió, sin saber a qué. Javier lo abrazó con fuerza, dándole unas palmadas.- Lo vamos a lograr… tal vez no ahora, pero en algún momento. –le dijo por lo bajo.

Rodrigo recuerda todo eso. De pronto, un ruido lo sobresalta. Pasos, por fuera de la casa. Un golpe seco contra la puerta de entrada. Y balas que suenan. Se sienta, buscando la mejor posición para disparar en cuanto abran la puerta. Gritos, órdenes. Muebles que son hechos a un lado. Se seca el sudo de la frente. Se agazapa aún más. Las últimas palabras del Javi le llegan a sus oídos.
Los pasos, los gritos, son cada vez más cercanos. Distingue varias voces.
Una extraña sonrisa se dibuja en su rostro. Del otro lado de la habitación, reina el silencio. “La calma antes del huracán”. Una patada contra la puerta. Otra. Rodrigo aferra su rifle con fuerza. La puerta cae. Dispara. Un hombre uniformado cae muerto, pero hay otros que responden a sus balazos. Una bala impacta sobre su hombro. Le duele, pero sigue peleando. Llegan más hombres, poco a poco, ganan terreno en la habitación, cercándolo. Rodrigo siente la sangre brotando. Una bala más penetra su cuerpo. No va a sobrevivir. Su boca se curva hacia arriba. “Lo vamos a lograr”.

8/7/08

Termo-Dinámica

Martín llega a la oficina, prende la luz, apoya el bolso en el suelo y enciende la computadora. Ingresa su contraseña y la deja iniciando la sesión. Toma el termo y sale al pasillo.
Darío sube los últimos escalones de dos en dos y dobla por el corredor, ingresa en la oficina, se quita el saco mientras saluda a sus compañeros y prende la máquina. Toma el termo y sale al pasillo.
Martín y Darío se encuentran, cara a cara. Dos hombres, dos termos y un dispenser. Darío hace un movimiento ascendente con la cabeza, en reemplazo del conocido “hola” o el “buenos días”. Martín lo imita. Solo ellos, esta narradora y quien haya tenido que luchar por conseguir agua caliente en el trabajo, comprenderán la gravedad de la situación; y aunque el gesto denota cordialidad, sus miradas echan fuego. Sujetan los termos con firmeza. Y, como si un contador invisible marcara la largada, en forma simultánea comienzan a caminar velozmente. Una mujer sale del baño y ante tal escena, viendo en peligro su vida, se mete de nuevo. Un par de empleados se asoman a la puerta de las oficinas, alentando a los jugadores y haciendo apuestas. Martín da pasos largos, Darío los da más cortos, pero rápidos. Van cabeza a cabeza. El dispenser se deja ver por la puerta abierta de la salita del fondo. La luz roja está apagada: hay agua caliente. Darío mira con furia a Martín por el rabillo del ojo. Martín aprieta los dientes y acelera. Darío mueve sus brazos, como dándose impulso, y no se queda atrás. La competencia está muy pareja y cada vez falta menos para alcanzar su objetivo. A Darío se le entrecorta la respiración, Martín se seca el sudor de la frente con la manga de la camisa. Sin perder el ritmo, abren los termos.
La puerta de la última oficina se abre. Emiliano sale, con su paso tranquilo, termo en mano, hacia el dispenser, pocos pasos delante suyo. Se agacha y deja correr el agua caliente.
Martín y Darío se detienen en seco. Emiliano termina de cargar agua, cierra el termo y se da la vuelta, para volver a su oficina.
-Hola, ¿qué tal?
Cierra la puerta detrás de él. La luz roja del dispenser ya está prendida.
Los muchachos que estaban apostando, dan una patada al suelo y vuelven a sus labores.
Martín y Darío, se quedan de pie, atónitos por unos instantes. Luego, reaccionan y retornan a sus escritorios, con la mirada gacha, y controlando de tanto en tanto, los relojes, listos para la revancha.

2/7/08


Día liniero... ¿linierístico? Un día que leí mucho liniers, baaah. Una de las cosas que voy a hacer con mi primer sueldo (una de las tantas...), será comprarme algún libraco de este señor. =)
Así, como Fellini, fue mi día... es que no hay facu los miércoles y en el laburo estuvo todo muerto... ¡Jefe, le pido!¡No quiero ser ñoqui!¡Deme algo para hacer! Esto de ser secretaria, me mata. =S
Hoy me llegó un mail, así, loco. Y me dijo parte de la verdad de la milanesa: este blooog tiene un año, más. Feliz año plus, blog. Lástima que no te use tanto. Pero sabés que te banco. =)
Y me enamoré de las cosas simples y sencillas de la vida. Dan muchas satisfacciones. Pobre Mick Jagger, ojalá un día las conozca.
Se me acaba el primer cuatrimestre de la faculté. ¡YA! Y se fue medio año... ¿no hay reembolso si no nos rindió? No es que sea mi caso, o tal vez sí... siento que en 6 meses, menos, cambiaron muchas cosas y yo también lo hice (no tanto, no tan bruscamente, pero me siento diferente).
Adios, medio año del 2008. Fuiste... interesante de conocer. =)
Adios, a vos.

21/6/08

Total y completo descargue.


A veces, parece que la tortilla del mundo se dio vuelta y las cosas no salen como uno quiere. A veces, todo pinta estar mal, muy mal. A veces, el blanco se apaga y todo es gris y negro. A veces, el nudo en la garganta aprieta demasiado y nos duele. Qué bueno sería poder en esos "a veces", salir y gritar con toda la fuerza que uno tiene: "Carajo", "Mierda", "Fuck", o como prefieran. No es importante lo que se grita, sino, la liberación de todo lo que ese grito representa. El descargue completo, el cable a tierra.

Por suerte, eso pasa "a veces". Y aunque duela mucho, y aunque ese "a veces" nos parezca terrible, se pasa. Yo te JURO que se pasa. Que es un tiempo, que se sale adelante. Que no todo está perdido, no todo está dicho. Que lo último que se pierde es la esperanza. Que no estás sola en el mundo. Que los blancos vuelven, y tal vez no sean los mismos blancos, pero regresan, son nuevos y es una nueva historia, una nueva chance, habrá que buscarles la vuelta.

29/5/08

Mother

Día al pédocles en el labúrocles. Here is the result (a part of it). =P



-Chau, me voy-dice la madre al niño, sin pensarlo verdaderamente, unos pasos más adelante. El pequeño la mira y se pone de cuclillas, intentando no caer sobre la fría y sucia vereda. La gente camina, sin prestarle atención: “chau, me voy”, es un frase muy conocida que los padres le dicen a sus hijos para que superen un berrinche y caminen. Pero el niño no parece comprender esta simple regla paternal. Se queja. La madre mueve el pie, con ansiedad. Lo llama y nada. Se acerca hacia él, e ignorando el llanto que comienza a salir de su garganta, lo alza en el aire. Recibe una patada y un suave golpe con la mano. Lo reta. “A mamá no”. Eso si lo entiende y deja de moverse, pero continúa llorando. La madre se lo lleva.



“A mamá no”. Él no le pega. Él se enoja, pero no hace berrinches. Se encierra en su cuarto y sube el volumen de la música. Las paredes de la habitación delimitan un mundo, su mundo, en el cual él es amo y señor, en el cual la figura materna no existe, no interfiere. El muro que separa. El muro, que como dijo Pink Floyd, su madre le ayudó a construir. Piensa. No la odia, pero se da cuenta que ya no puede estar allí…el cariño no tiene nada que ver con la independencia. Con determinación, agarra la mochila del suelo, mete unas remeras, un pantalón y un calzoncillo. Toma la billetera, cuenta el dinero y agarra un poco más que tiene guardado en un cajón. Desodorante, lapicera, hojas y un libro se pierden dentro del bolso. Se pone una campera raída que colgaba de una silla. Para la música, saca el disco y lo guarda. Se carga la mochila al hombro y abre la puerta. Su madre está en la cocina y gira la cabeza para verlo, pero no dice nada.

-Chau, me voy.- pasa a su lado. La mujer abre la boca, queriendo preguntar algo para lo cual no hay combinación de letras que produzcan un sonido existente. Él toma la llave y abre la puerta de la casa. Vuelve a mirarla, parada, en la cocina, a unos pasos suyos. Y por un segundo, la imagina haciendo un berrinche, revoleando sus brazos, pataleando y llorando. Sonríe y se va.

5/5/08

Seda

Me viste llegar y yo también noté tu presencia. Nuestras miradas se cruzaron un instante, pero fue suficiente como para hacernos cómplices y dejar todo dicho: ambos, buscando el mismo puesto, ¿fanáticos del cine? Ya podía vernos sentados en un sillón viendo La Naranja Mecánica.
Como faltaba para que me entrevistaran, saqué Así hablaba Zaratustra. Y me sumergí en las lecciones del autor. Tanto, que cuando levanté la vista, ya habías entrado al local.

Te vi salir, pararte frente al árbol, pero cuán grande fue mi sorpresa cuando te acercaste y me preguntaste algo que no logré decifrar. "¿Qué?", te digo, saliendo de mi insomniación. "¿Tenés seda?", suenó tu voz grave y con un acento extraño en mis oídos, mientras pasabas tu mano por delante de tu nariz. Sin comprender tu pedido, busqué en mi bolso, saqué el paquete de pañuelos y te lo extendí. Sonreíste, "Nono, seda", e hiciste un gesto que lo dijo todo: querías armarte uno. Negué, aguantando la risa, mientras imaginaba a los integrantes de Las Pastillas del Abuelo apareciendo del centro de Pilates que allí se encontraba cantando: "así que armate uno, armate uno Hernán".
Vuelví a guardar los pañuelos, y cuando levanté la cabeza, ya no estaban, ni él ni Las pastillas y yo me muerdí los labios, evitando reír alevosamente, pensando en lo ingenua que fui, en lo equivocado que estaba y lo... estúpido que debió parecer todo. El hombre que estaba a mi lado me miró raro.

30/4/08

Día del Tatismo

30/4/04

Bienvenidas a la primera Reuníón Oficial de los Seguidores del Tatismo (la ROST).
Antes que nada, deseo darles las gracias por haber concurrido aqué e informarles que el número de fieles ha llegado ya a 3 (tres) "personas" y 1 (una) Tato (osea, yo).
Aunque esta es la primera ROST, les informo que ser lo que soy hoy fue un arduo trabajo. He estado "trabajando" por más de un año para conseguir ser reconocida como Tato y todo lo que ello implica. Debo admitir que recibí la ayuda de la Presidenta del Pelotudismo, aquí presente, y que sin ella nunca hubiera sido lo que soy. Gracias, entonces, por volverme una pelotuda única como has hecho con cada una de nosotras.

Si se me permite (bah, permite es una forma de decir ya que hoy es el día de mi religión), quiero proponer que todos los viernes organicemos la ROST, para celebrar la llegada de tan esperado y siempre amigo "Fin de Semana". En estas reuniones abarcaremos los temas usuales en donde, de una forma u otra, la Presidenta del Pelotudismo recibirá, por lo menos, un golpe de alguna de las integrantes del Tatismo (le informo, Presidenta, que si gusta pegarse usted misma, no nos opondremos).

Antes de concluir, reiteraré los dogmas de esta religión:
-No se puede hablar de religión (salvo ésta y el Pelotudismo, claro está) ni de política (o sus derivados).
-Creer fielmente en las Rodesias, Titas y Tato.
-La regla de mayoría es soberana.
-Terminantemente prohibido ser normal o ser persona.
-Cualquier ser maduro, deberá cambiarse a la inmadurez o abandonar el culto.
-Lo que se dice en la Rost, queda en la Rost.

Con el poder que se me concerdo, quisiera proponer un cambio. Siendo 4 (cuatro) las integrantes de la religión, podríamos a justar la "Regla de mayoría" a ésta cantidad y, en caso de empate, se soluciona con un Piedra, papel o tijera (a la mejor de tres).

Ahora sí, doy por finalizado mi discurso que tengo hambre; que empiece la primera Rost y que este día quede asentado en la memoria (y en este papel) de todos los aquí presentes.


Acontinuación, firmaron Tato (Tato), la Presidenta del Pelotudismo (Victoria Niboski "deja el cuchillo"), la Jefa General del Departamento de Odio, Venganza y Derivados (Lucia Martínez) y la Jefa General del Departamento Gráfico (Josefina Payer "Perro mareado").

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18/3/05

Antes que nada, quisiera darles la bienvenida a todas al nuevo año escolar. El Tatismo 2005 se viene con cambios: cada vez son más los integrantes que...dejan de pertenecer al grupo, pero eso no nos va a detener en nuestro trabajo. Les prometo que cuando encontremos uno, nada nos detendrá.
Acabamos de entrar en lo que he denominado "El Año", aunque seguramente no lo será, no por lo menos como yo lo espero. Nos enfrentamos a nuevas situaciones y las venceremos o huiremos despavoridas, ya lo veremos. Por eso (que en realidad poco tiene que ver) y por la crisis del pasado año, es que necesitamos reavivar al Tatismo, tenemos que comprometernos más porque es nuestro y hacer que más gente se interese...ah, no perdón, eso es lo que proponía el CENBA. Pondremos a funcionar el PRMFT (Plan de Renovación Milenario Freixiscano Tatista), nuestra campaña ascensorista, para la cual propongo:
-reactivar el juego de mesa. Y si es posible, darle un nombre.
-Dedicarnos a hacer un trabajo de área (a la flauta, no sé qué quiere decir, pero suena importante), que empezará con un bloque, "El momento cultural", a cargo de P.P. El mismo se transmitirá todos los días y dará para pensar en nuestro taller filosófico. Está sobreentendido que si alguna desea aportar algún discurso, curiosidad, chisme, cuento, poema, canción (que hayan escrito o quieran cantar), obra de teatro, musical, show de magia o lo que se les ocurra, pueden hacerlo en nuestras reuniones, que el resto de nosotras escuchará con mayor o menor interés.
Pretendemos también hacernos "amigas" de Tasio y para eso, tendremos a la señorita Joche como encargada.
Ahora, con nuestro ya corriente brindis, chin-chin, doy por finalizado mi discurso, que empieze el almuerzo y, con él, la ROST y que les sea leve el año.

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30/4/08

Quisiera desearles, en primera instancia, un muy feliz día del Tatismo. Un grupo que, si bien no existe como tal, ha quedado en nuestros corazones.
Es inútil que haga el conteo de los miembros, puesto que, como ya dije, es el grupo el que ya no está. En realidad, para hacer una "bella analogía", podría decirse que El Tatismo ha entrado en estado vegetativo.
Ya no podemos sentarnos en los bancos del patio del nacional, llueva, nieve o relampaguee, porque no estudiamos más en esa "Alta casa de estudios" y, somos mujeres ocupadas, de tiempos comprometidos.

En el caso de la Señorita Martínez, ha montado su propia productora y financia películas de éxito, con un importante valor cultural, nada de esas cosas "pochocleras" sin contenido. En su oficina, tiene la cara de Francella con la siguiente escritura: "prohibida la entrada".
La Señorita Payer ha montado su propia cadena cosméticos, reconocida mundialmente. Recientemente, se la vio trabajando para la Semana de la Moda en Francia y ha desarrollado una línea infantil, económica y duradera, para que los niños no le destruyan el maquillaje a la madre.
En cuanto a la Señorita Niboski, ha viajado hacia Grecia, para hacer una investigación sobre las antiguas civilizaciones, se rumorea que dicha investigación comparará a las civilizaciones precolombinas, griegas y romanas. Ha colaborado en la realización de ciertas películas de contenido histórico.
Por último, la Señorita Tato se dedica a escribir guiones, algunos dirigidos por ella misma con la producción de la Señorita Martínez. Se espera el estreno en Cannes de su última película, pero hasta el momento ni la directora ni ningún integrante del reparto o del equipo técnico han dado adelantos sobre el mismo.

A pesar de las limitaciones, las antiguas integrantes del Tatismo encuentran un tiempo, aunque sea mínimo, para verse y contarse sus agitadas vidas.



Pfff, imaginate cuando pase eso!!

16/4/08

Intereses...mis polainas

"Nosotros estamos para velar por tus intereses". Así dicen.

No quiero ser impertinente, señores, soy solo una menor, pero...¿qué hicieron todo este tiempo? Digo, ¿acaso mis intereses solo se ven perjudicados por la decisión maternal? No, esperen, comprendo perfectamente lo que dicen y entiendo el motivo de esta reunión...pero hay una instancia previa por la cual estamos acá. Una instancia que empezó hace diez años. ¿Realmente velaron por mis intereses en ese momento? Y por "realmente" me refiero a si hicieron algo además de figurar en un expediente o leerlo o lo que corno sea que hagan con/en un expediente. ¿Me explico? ¿Acaso actuaron, participaron activamente por mi? ¿Defendieron mis intereses? ¿Alguien saltó y dijo: "esta chica necesita esto y aquello otro, es tu obligación dárselo"? Con todo, respeto, señores, pero no lo creo.

Si tanto les importaba, podrían haberme ayudado.

ja!

Mis "intereses"... y la señora me dice "se te cierra esta puerta, y en el futuro no vas a poder reclamar nada". Siempre que se cierra una puerta, se abre una ventana, ¿no le dijeron? Pero la verdad, ¿sabe qué? No quiero esa ventana. No me interesa. No me interesan mis intereses. ¿Sabe cuál es mi interés? Mi interés es dejarlo en el pasado, como él hizo conmigo. No, no lo odio. A lo sumo, lo desprecio, pero ni siquiera estoy segura de que sea eso...para mí, es un completo extraño. ¿Qué se puede sentir por un desconocido? ¿Por un nombre?

Imagine, señora, que usted va por la calle y se cruza con alguien que tiene sus mismos rasgos...la forma de la cara, los dientes, los pómulos, los ojos, la altura...pero usted no lo conoce. Es así cuando veo una foto.


Yo a mi vieja, la admiro. No creo que sea ella quien atente contra mis intereses. Me parece que hay algo más en ese expediente, les recomiendo, señores, que lo lean, que se involucren. No por mí, yo estoy bien ahora, tal vez en el pasado hubiera todo resultado más útil, pero por los chicos que vendrán. Porque es una forma de ser justos. La justicia no es una de las cosas más atendidas del mundo, pero por algo se empieza, ¿no es cierto? Y a usted, señor...baje a la tierra, preste atención a las pruebas...¡diez años! No joda con lo diplomático.

Atte,
La Joven.

9/4/08

Laura (y su pelo)

Laura cuida su cabello, no es que le guste, más bien, lo contrario, pero como no puede cambiarlo, hace todo lo posible para que se vea bien. Por eso, le da cien cepilladas, deja el peine a un lado y toma el spray. Lee la etiqueta para saber cómo aplicarlo y rocía su cabellera con la sustancia. Se levanta para mirarse en el espejo, se acomoda un corto pelo fuera de lugar. Lo compara con el de las actrices y modelos cuyas fotos adornan la habitación, todas con pelos lacios, brillantes, en excelentes condiciones, como a ella le gustaría tener. Sin más que hacer, se va a dormir.
Se despierta sobresaltada al sentir el cuerpo de su perro cayéndole encima. Da vueltas en la cama, intentando reconciliar el sueño, pero es en vano. Al final, en un estado somnoliento, se dirige hacia el baño. Se lava la cara y toma un fino peine, con el cual hace presión para que se hunda en su cabellera, pero se le rompe. Lo mira extrañada y se lleva una mano a la cabeza. Para su horror, siente su cabello duro, compacto, como un casco. Lo golpea con los nudillos y produce un ruido hueco. Comienza a gritar y a intentar peinarse con todos los cepillos que tiene. Corre de nuevo a su cuarto y busca el spray, pero el perro está jugando con él, comiéndose la etiqueta. Lo único que puede leer es la fecha de vencimiento pasada hace ya varios años.
Vuelve al baño y se mete bajo la ducha. Coloca mucho shampoo en sus manos y luego, lo aplica en su cabeza. Se desliza como si nada. Lo mismo pasa con la crema de enjuague.
Llorando a todo pulmón, se sienta en el sillón. Al cabo de un rato, ya casi sin lágrimas, se viste con su remera rosa favorita y sale a la calle. Hace sonar el timbre en casa de su padre y le cuenta lo sucedido. El hombre medita y se dirige a la cocina. Trae un cuchillo en la mano e intenta atravesar el cabello-casco. Lo único que consigue es que la punta se doble. Laura vuelve a llorar y el hombre se va en busca de un taladro. Ella se queda quieta en su lugar, apenas si respira. La mecha del taladro se acerca lentamente. Toca el pelo y salen chispas. El padre sigue intentando, pero como nada más sucede, recurre a su última opción: de su billetera, saca la tarjeta de un peluquero, Don Alfonso, toda una leyenda en el barrio.
Se suben a la moto y se da cuenta que no le hace falta usar el odioso casco, que en otros tiempos la despeinaba porque su cabello por si solo alcanza como protección. Llegan a la pequeña peluquería. El viejo está afilando sus tijeras, pero al ver el pelo de la joven, se le caen al suelo. Baja las persianas y cierra la puerta con llave. La hace sentar en una silla, manosea su cabeza, la estudia con diferentes elementos y, luego, se coloca un barbijo y unos guantes. De un elevado estante, comienza a bajar distintos frascos y va mezclando su contenido, hasta que obtiene una espesa y viscosa masa azul. Acerca un farol hasta su clienta y comienza a aplicarle la medicina.

Laura despierta a la mañana siguiente. Todavía tiene la mezcla azul, así que se da una ducha para quitársela. Poco a poco, ve caer la masa en el piso de la bañera y sus pelos van cobrando movilidad. Sonríe satisfecha. Coloca crema de enjuague y se pasa el peine para desenredar. Un mechón de cabello cae y se va por la tubería. Otro. Un tercero. Con desesperación, empieza a tirarse desde el cuero cabelludo y se va quedando con mechones entre sus manos. Grita, mientras lo último que le queda de pelo se va por el desagüe.

Semanas más tarde, Laura recorre la casa juntando todos los cepillos y productos para el pelo y los arroja al tacho de basura. Se viste para salir. Se detiene frente al espejo y se quita el pañuelo que lleva en la cabeza. Apenas si tiene algo de cabello. Abre la puerta del armario y selecciona una de sus cuatro pelucas, con el pelo lacio, brillante, suave y peinado a la perfección, se la pone. La compara con las cabelleras de las fotografías y sonríe ampliamente. Le guiña un ojo a su reflejo y se marcha.

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Y estas son las cosas que presento en la facultad...y para sorpresa de todos (me incluyo), el tipo me dijo que estaba bien 0_0

6/4/08

El subte

El hombre está apoyado contra la puerta del subte, sin inmutarse frente al cartel que dice que no lo haga. Repentinamente, las puertas se abren y él cae hacia las vías, dando un manotazo inútil para salvarse. Su cuerpo golpea con fuerza y algo le separa la cabeza del resto del cuerpo. Se eleva por los aires, salpicando las paredes del túnel con sangre. Da de lleno con la ventanilla de un vagón y la expresión de horror de los pasajeros es casi igual a la de su rostro pegado al vidrio, la misma expreción que tenía al caer.

2/4/08

Mi encuentro conmigo

No recuerdo la etapa en donde mis pies no llegaban a tocar el suelo cuando me sentaba. ¿Qué pensaría? Esa etapa en dónde mi voz sonaba exactamente igual a la de mis compañeritos, pero que sin embargo, yo creía distinguir durante las grabaciones en las que cantábamos. Estoy segura que actualmente, no podría.

¿Qué diría mi pequeña yo si me viera ahora? Si viera en lo que la convertí...¿le gustaría? ¿estaría conforme? Sé que de seguro tendría miles de cosas que reprocharme, pero de otras estaría orgullosa. "¿Cómo no seguiste dibujando? ¡Te encantaba!" Es cierto, me pasaba el día dibujando, pero vos no entendés, perdí la mano...ya no sé cómo hacerlo. Y ahí, con tu mirada simple, mucho más inocente que la mía, esa mirada de nena que hay cosas que aún no puede ver, que aún no sabe, me darías la solución. Me dirías que es cuestión de práctica, de ponerle ganas. "Después de todo, hiciste un tigre". =) Sí, lo hice, con ayuda, pero lo hice, tenés razón.

¿Te imaginabas esto para vos? Digo, cuando pensabas en tu futuro, si lo hacías, cuando imaginabas cómo serías a la edad de "las chicas grandes", si es que alguna vez se te cruzó por la cabeza, ¿creías que sería algo así?

Perdón, pequeña yo, si te defraudé. No fue mi intención. Las cosas se dieron así, ¿sabes? Y no siempre tomé la mejor decisión, (probablemente eso siga pasando, sabelo), pero lo hice lo mejor que, con todas mis limitaciones (y no me refiero a cuestiones físicas), pude (sí, más de una vez quise darme la cabeza contra una pared...son cosas que pasan...).

Si querés saber, sí, en parte, seguís siendo una niña. Seguís imaginando cosas (aunque últimamente, algunas un tanto más morbosas). ¿Te acordás cuando escribías con afán en tu diario y contabas tu cosas suuuuper importantes? Bueno, eso ya no está. Eliminaste al diario, un buen día, te cansaste. Y con los años, te fuiste volviendo más... "reacia" a contarle tus cosas a la gente...en realidad, depende de qué tan "comprometido" te resulte algo como para decirlo. La verdad, no sé cómo haces catarsis (buscalo en el diccionario), pero no estallás. Lo cabeza dura no se te quitó, una lástima. Y algunos temores tampoco (en séptimo vas a hacer algo que...nunca más vas a repetir (por lo menos, no hasta ahora), y en verdad, no sé cómo pudiste animarte a hacerlo...).

No sé qué decirte, pequeña yo. Puedo contarte todo lo que va a suceder desde tu tiempo hasta el mío, y satisfacer tu curiosidad, pero, en realidad, es más lo que vos podés darme que lo que yo te puedo dar. Verías las cosas distinto, siempre fuiste muy alegre, tal vez puedas regalarme un poco de alegría para los días bajoneados, me dirías que está todo bien (aunque yo sabría que es una mera generalización), y traerías soluciones, consejos, como los que soles pensar, que reducen cualquier problema (de cualquier persona), a nimiedades, que los hacen parecer tontos o muy sencillos, por no decir de solución evidente. ¿Y yo qué podría darte, además de calmar tu "sed de conocimiento"? Podría incentivarte, por ejemplo, a escuchar otro tipo de música ( o Música, mejor dicho)...no tenías lugar para sacar algo más "copado", digamos. Tal vez,incluso, con tus soluciones y mi ayuda, lograríamos mejorar ciertos aspectos de nuestra persona.

Me siento como Bruce Willis en Mi encuentro conmigo.

Afortunado el hombre ese.

Y todo esto, por ver a una nena en el subte...

23/3/08

Stone Cold (crazy)

Primero, hay que dejar de pensar. No me refiero a que vaya a ser una más de la sociedad imbécil al por mayor (quiero creer que no lo soy), sino que NO me voy a maquinar más. Haciendo gala de lo poco que sé de francés, c'est suffi.



Maquinar me hace volver una y otra vez al mismo punto, ¿y que obtengo de eso? mierda. Entonces, hasta acá se llega, señores. Sí, lo dije muchas veces. Pero en esta oportunidad, quiero lograrlo.De verdad (la cuestión es cómo...siempre es el "cómo").



Reemplazaré eso con otra cosa. Ocuparé mi tiempo. ¿Evación? Tal vez. Hay gente que cree que el fin sí justifica los medios...yo no, pero por esta vez, voy a hacer una excepción. No cruzo el río, lo bordeo. Siendo franca, ni siquiera sé si a esto se lo puede llamar evación. Hago de cuenta que no existe. Además, ¿no sería lindo cumplir con varias de mis metas anuales (¡aunque sea una!)? Capaz que después de un tiempo, me creo que no existe. Y...¡adiós raye! ¡Hola, témpano de hielo!



Objetivo cumplido.

22/3/08

Marta


Marta sube al colectivo que la llevará por un viaje en el tiempo, aunque eso no aparece anunciado en su recorrido, que finaliza, según reza el cartel, en Chacarita. No es la primera vez que Marta, con sus sesenta y pico de años está allí: fue al cementerio en tres oportunidades, para enterrar a sus padres, a su marido y a una amiga. Ahora, el colectivo transita esas cuadras donde el tiempo se detuvo, donde todavía le es posible remontarse a su época de niña.

La pequeña Marta salta la soga en la puerta de la casa, junto a María y a Estela. Va por los 40 brincos y ya no le quedan más fuerzas, pero si llegara a los 50, lograría romper el récord de la cuadra y, por qué no, del barrio. Respira agitadamente y sus mejillas están sonrosadas, pero vale la pena. Sus amigas la aplauden cuando alcanza el tan deseado número.

Es la tarde y su madre sale con una silla a tomar mate en la vereda. Lo mismo hacen las vecinas, hasta que forman un grupo de señoras prestas a enterarse de las novedades. Marta y su hermano se unen al grupo de niños que, apropiándose de la calle, juegan a la mancha.

Gustavo tiene 8 años y corre como el demonio. Para Marta, 2 años mayor, es difícil seguirle el ritmo; ya sabía que no podía ganarle una carrera a su hermano. Gustavo siente el viento golpeándole la cara y le encanta, se deja llevar. Es tan placentero que no puede parar, TIENE que sacarle todo el jugo. Y cierra los ojos, eso siempre ayuda. Marta lo ve. Otra vez. Corre, como nunca había corrido en su vida, con una velocidad que ni en sueños había imaginado alcanzar. Marta quiere gritar, pero la voz no le sale y solo se queda ahí, apoyada contra la ventanilla, intentando detener con la mirada el tiempo. Alcanza a su hermano y lo tira para atrás, justo antes de que el auto pasara. Se hace un corte en el brazo, pero no le duele, no lo siente, está demasiado asustada como para ponerse a analizar qué es lo que le está indicando el sistema nervioso. Marta llora. Hoy, Marta sí siente, sí le duele, y mucho. El tajo volvió a abrirse. Gustavo corrió, se escapó, para siempre. Y Marta no pudo ayudarlo dos veces.

20/2/08

Jo March, yo


"-(...) Tienes ya edad, Jo, de dejar trucos de muchachos y conducirte mejor. No importaba tanto cuando eras una niña pequeña, pero ahora que eres tan alta y te has puesto moño, deberías recordar que eres una señorita.
-¡No lo soy! ¡Y si el ponerme moño me hace señorita, me arreglaré el pelo en dos trenzas hasta que tenga veinte años! (...) Detesto pensar que he de crecer y ser la señorita March, vestirme con faldas largas y ponerme primorosa. Ya es bastante malo ser chica, gustándome tanto los juegos, las maneras y los trabajos de los muchachos. No puedo acostumbrarme a mi desengaño de no ser muchacho, y menos ahora que me muero de ganas de ir a pelear al lado de papá y tengo que permanecer en casa haciendo calceta como una vieja cualquiera."

"Jo, que tenía quince años, era muy alta,esbelta y morena, y le recordaba a uno un potro; nunca parecía saber qué hacer con sus largas extremidades, que se le atravesaban en el camino. Tenía la boca decidida, la nariz respingada, ojos grises muy penetrantes, que parecían verlo todo, y se ponían alternativamente feroces, burlones o pensativos. Su única belleza era su cabello, hermoso y largo, pero generalmente lo llevaba descuidademente recogido en un redecilla para que no le estorbara; los hombros cargados, las manos y los pies grandes y un aire de abandono en su vestido y la tosquedad de una chica que se hacía rápidamente mujer a pesar suyo."

No tengo ya quince años. No tengo nariz respingada y no sabría decir si mi boca es decidida. No considero que mi cabello sea bello (cabello-bello, pfff) y me alcanza, más bien, la altura de los hombros.

Siempre me identifiqué con Jo.

11/2/08

Exámen de Ingreso: Cultura General ¬¬

A diferencia del exámen antertior, estoy escribiendo esto una vez pasado todo, en la comodidad de mi casa y con música de fondo (qué extraño...). A ver cómo sale:

No hubo nada de Caprex, no esta vez. El hecho de no haber estudiado nada, o casi nada, y dejarlo todo en manos de la "suerte", ayuda. Es que para el examen de cultura general no hubo temario o guía: es cultura general, es todo; podría haber repasado 5 años de historia aprendida en el secundario, pero se reduce a lo mismo: a los interrogantes que se la hayan pasado por la cabeza al que diseñó el cuestionario, que puede o no tener algo que ver con la Historia aprendida. Así que, como toda medida "preventiva", digamos, busqué la conformación del actual gabinete de gobierno, los siglos de los movimientos artísticos (de los más conocidos...) y leí los libros del Carrera de Mentes.C' est sufi. ¿?
Llegando al colegio y me di cuenta de algo: que la cabeza no me la dejé en casa porque la llevo pegada al cuello. Me había olvidado el papel que decía qué número de inscripta era y el documento. Pero tenía el carné de biblioteca (el mismo que tenía un número de D.N.I. que no era el mío y que arreglé y un apellido que no me corresponde). El señor de seguridad me dijo que es a las 10 y no a las 9, como me habían informado, y que si quería, podía esperar adentro. No, gracias, me fui a lo de Flavio. Y le conté mi..."olvido". Por las dudas, llamé a mi madre para que me lo alcanzara...lo único que me faltaba era que, después de taaaanto estudio, no me dejaran rendirlo. Nota mental: cuando tenga la cédula, no la saco NUNCA de la billetera. NUNCA.
Hice tiempo en la oficina y me volví a ir. El señor de voz rara de la entrada me dijo que no hacía falta que me lo alcanzaran; yo ya había pensado en esa posibilidad y había decidido pedirle prestado a Jazmín el celular. Claro, no contaba con el aula llena y Jazmín en la misma ubicación central (yo, para no tener que pasar por todos los bancos, preferí sentarme en la última fila, al lado de la puerta y del chico que respondió la semana anterior: "tal vez no apretaron el botón"). Saludé, cordialmente, y, tras meditar un par de segundos...
Yo:-disculpá, tenés celular?
CDAL:-sí
Yo:-me lo prestás para mandar un mensaje?
CDAL:-sí, tomá
Con la velocidad propia de alguien que "no es adicto a la tecnología y usa tanto el celular como el hombre de las nieves" (no conozco al hombre de las nieves, no sé si tiene celular o si lo usa; me imagino que no posee semejante aparato, porque no hay indicios de que un vendedor se lo haya dado...además, en el Himalaya, ¿hay señal?), tipeé el mensajito a mi madre, diciéndole que no me llevara el D.N.I., que ya había entrado. Lo devolví.
De lo que no me olvidé, fue de comprar una bic porque la mía estaba muribunda, así que mientras esperaba a que todo comenzara, cambié los cartuchos (te explico: uso bic azul y siempre conservo el mismo cuerpo y capuchón, por lo tanto, al comprar una nueva, intercambio los cartuchos para no romper la tradición).
Entró un señor pelado y nos repartió los exámenes. Al inspeccionar el mío no pude evitar reír...es que...¡había varias que no tenía ni idea! La cosa era así: 15 largas preguntas personales (¿por qué querés hacer cine? ¿Qué tipo de películas te gustaría hacer? ¿Qué pensas del documental? Película nacional y extranjera que te hayan gustado y que te hayan disgustado, ¿por qué? ¿Por qué te gusta la música que te gusta? ¡Baaaaaastaaaaa!), y 35 multiplechoice...o más, porque estaban divididos en dos, y en la segunda parte se "reiniciaba" el conteo, la primera, era sobre cultura general y la otra, cinematográfica.
Al contrario del examen anterior que tenía poco de creatividad, para mí, este, en lo que se refería a "cultura general", fue eso: GENERAL. De todo, desde "la noche de los bastones largos" a "la guerra del fútbol", pasando por "año de creación del Estado Israelí", "premio novel de literatura 2007", "siglo del Rococó", "provincia sin límites internacionales", "nombre con el que firmaban en conjunto Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares"(que yo lo leí ayer en el libro del Carrera de Mentes y no me podía acordar); de los ministerios, que me había estudiado, solo me preguntaron cuál era el que surgió por división de otro ¬¬ .
El de cultura cinematográfica lo empecé con el pie derecho: preguntas relacionadas con Nosferatu, El Séptimo Sello, el apodo de Hitchock (¿se escribe así?), qué es una escena, un plano americano...pero también había cosas relacionadas con el cine nacional, que sé menos (aunque una creo que la hice bien...y fue gracias a que ayer leí una revista de cine muy mala, pero que decía algo al respecto) y otras extranjeras que ni jota. ¡Cómo alabé a Rodolfo (mi profesor de Historia del Cine)! Había un par que eran para agredecerle a Flor (la de realización), pero no me acordé de ella sino hasta ahora. Perdón.
Las preguntas personales las respondí todas, creo que no fui muy clara...es que había cosas que no sabía cómo explicar...digo, no sé porqué no me gustó Comedia sexual de una noche de verano...simplemente, le faltaba algo, no cumplió con mis expectativas. Nada más. O qué no le puede faltar a un cuento, a un corto y a un largo...y esas cosas que se relacionan con gustos...me gustan, me mueven la fibra interna, me "llegan", pero no sé por qué lo hacen...pasa así. ¿Todo tiene que tener una razón en la vida? ¿No puede simplemente, ser? "¿Por qué ustedes, los demás, no son simples?", como diría Libertad, la amiguita de Mafalda.
Y, en el multiplechoice el puntaje es: correcto, un punto a favor; incorrecto, se resta; y sin responder, no suma ni resta. Así que empecé a dejar varias en blanco. El problema es que eran VARIAS...así que en algunas terminé mandándole al tún tú y al tán tán.
Salí del examen con la sensación de que me había ido como el orto...pero todo me parecía taaan gracioso...No había estudiado nada, había algunas que sabía, otras que no, otras que bolaceé y todo lo que me preguntaban me parecía tan...excesivo que me causaba gracia. No soy Funes, el memorioso, no soy El libro gordo de Petete o la Wikipedia. Pero lo hice lo mejor que pude.
Encima, al llegar, Jazmín decía que se había pasado las vacaciones estudiando (y que los que no entrábamos tendríamos que hacer una fiesta...yo secundo su idea), el chico de al lado se había visto 4 películas por día (yo apenas si había visto las que estaban en la lista como "obligatorias")...me sentía una rata...y fue genial.
A la salida, me fui hablando con el chico del celular, que me contó que no había terminado de leer el libro de cine argentino ("es interesante, pero pesado", y tiene toda la razón), pero que sí había leído el apunte de no sé qué de no sé quién..."ah, sísí", asentí como si estuviera al tanto.
Salí a la calle (saludando antes a los de seguridad, a quienes tal vez no vuelva a ver en mi vida), prendí el mp3, me puse los auriculares y me fui a lo de Flavio, bailando y cantando.

7/2/08

Carta abierta

Estoy agotada de que hablen de mí, que me insulten, que me critiquen o quién sabe qué más. Maldita la costumbre de ver el vaso medio vacío. Lo que yo hago, es importante y termina siendo beneficioso para ustedes. Soy, modestia aparte, indispensable para la vida (qué paradójico). Tanto, como puede serlo la pata alineada para la mesa, sin ella, la misma se tambalearía; tal vez puedas apoyar algunas cosas, pero llega un momento en el que el más ligero peso extra haría que todo se cayera y se hiciera añicos contra el suelo. Así que sí, soy importante, pero no lo ven o no quieren verlo. Es rápido de deducir, en realidad, pero cualquier cosa que se relacione conmigo los espanta. ¿Se creen que disfruto de hacer lo que hago? ¿Que me gusta? ¿Saben las cosas que tuve que soportar, que tuve que ver? No se dan una idea. Y no es fácil, ¡vaya que no! No puedo multiplicarme, aunque mucho me gustaría. Y a cada persona que conozco, debo darle algo de consuelo, la clásica palmadita en el hombro y un "confía en mí, todo va a salir bien". Mientras, como cortina musical, el llanto, los gritos y la bronca. Estos me dan más pena que el otro, yo no puedo ayudarlos, no puedo calmarlos, no puedo explicarles nada, solo ignorar sus hirientes palabras. Mi psicólogo me lo dijo en reiteradas ocaciones: "pensa que es por una buena causa, aunque no sean capacer de verlo. Tu labor es importante, no deberías despreciarte así, creer lo que dicen..." Y las pastillas para la depresión que salen una fortuna (sería muy provechoso que, cuando nos encontremos, lleven dinero en sus bolsillos, me facilitaría la vida (ahhgg, de nuevo esa palabra...)).
Además, todos los días hay algo nuevo, pero, en definitiva, es siempre lo mismo, tan monótono como trabajar de chófer de un subte, sin intención de herir los sentimientos de estos trabajadores, nunca trabajé manejando el subterráneo, pero me imagino que es todos los días igual: los mismos rieles, el mismo camino, las mismas paradas, las mismas horas... si no llegase a ser así o si algún chofer lee esto y se siente agredido, por favor, discúlpeme.
Decía, entonces, que me gustaría que me muestren un poco de respeto. Sé que no es fácil, por eso acepto que digan lo que dicen cuando las cosas suceden, pero después, piénsenlo en frío y se darán cuenta de lo que quiero decir, lo que sería del mundo sin mí. Sería una manera de hacer las paces, aunque sea, momentáneamente. Por otro lado, les cuento, que no sé jugar al ajedrez, así que este asunto no se soluciona de esa manera...bah, no se soluciona: pasa y ya, no hay marcha atrás. Pero no teman, no es tan malo estar del otro lado del mundo, muchos dicen que es incluso mejor, pero no los cité para testificar en esta carta. Están de viaje.

No es mucho lo que pido, ¿o sí?

Atentamente,

La Muerte.

5/2/08

The Times are a-changin'


Calculo que el cambio es parte de la vida. La piedra se vuelve arena, surge la mariposa...a todos nos llega el día, ¿verdad? Pero, aún así, son cosas que terminan abrumandome, frente a las cuales no sé cómo reaccionar o cómo comportarme. Supongo que hay que poner la mejor cara y tratar de ver de qué va este asunto. La maleza se corre y deja ver un camino. O yo la corro. Voy a llegar a Roma, no caben dudas.
¿Sería esto de lo que hablaba JD? No, él hacía referencia a tomar riesgos, y yo, simplemente, noto cambios. Puede que me lleven en segunda instancia a eso, pero no lo sé. JD se atrevió a confiar. Yo todavía no.
Me expresé mal, no es un tema de confianza, no es que yo desconfíe. Sé, al 100%, que no me van a defraudar. ¿Entonces? Volvemos al mismo punto de partida. Tomar riesgos...exponerse, a un nivel extremo de vulnerabilidad.
Yo sabía que se venían los cambios, lo sabía. Pero una cosa es "saber" y otra cosa es "darse cuenta". Todavía no llegaron, pero los siento. Y es por eso que quiero ir al País de Nunca Jamás, no quiero perder parte de lo que soy, no sé si voy a poder hacerle frente a los cambios (ya sean en un orden externo como en uno interno, aunque todo parece indicar que van a ir, de a ratos, de la mano), ¿qué pasa si me despierto en el futuro y no me gusta quien soy? No se puede volver a atrás. Y el "borrón y cuenta nueva"...no es sencillo (personalmente, creo que es más para darse ánimos que para cambiar realmente). Hay muchas cosas en juego, la apuesta es de grandes sumas, y no miré mis cartas.
Empieza la primera ronda...

4/2/08

Exámen de Ingreso: Creatividad ¬¬

Ya llegué, estoy sentada en un rincón, esperando a que abran la estúpida puerta. Bah, está abierta, pero no para estos inexpertos jóvenes con ambiciones cinéfilas. ¡Ja! I said I'm traveling on the one after 909. Los nervios ya se me pasaron al llegar a acá (un poco antes...¡la música calma a las bestias! Estúpido Caprex (Cagazo Pre Examen). Lo odio. Y a su literalidad también.¡Mr. Postman! Ahora están limpiando los vidrios. ¡No! ¿Mirá si fracaso en todo lo cinematográfico y termino limpiando los vidrios de la Enerc? Bueno, se puede decir que de cierta forma, estoy "en el medio". Menos mal que no puedo entrar, sino, ¿cuándo escribiría todas estas boludeces?
Tengo que dejar de levantar la vista cada vez que entra alguien. No me gusta, no sé por qué. Roll over Beethoven (¡¡gracias George!!).
La señora de enfrente se asomó al balcón, ¿qué pensará? Si ella tuviera que rendir el exámen, no pagaría subte, ni se volvería sardina al viajas, ni lo haría en plano inclinado (cuando pasó eso, empecé a reír...¡estoy loca!, eso va a pensar la gente, porque ahora estoy moviendo los pies como desquiciada al ritmo de la música; es...relajante).
You've better run for your life, little girl. Por más que lo digan con otro sentido, eso puede ser tomado como un consejo. ¡No! Huir es de cobardes. ¿Quién dijo que yo era valiente? ¡Ah! No puedo conmigo misma, estúpida voz de la conciencia y la otra, la que soy yo. Debería ser menos yo y más ella, por lo menos, parece sabia (sí, como la del árblo, pero con "b").
¡UH! Parece que es ahora. Adiós (y justo con el cierre final de Sgt. Pepper -"aleluya, hermano, es una señal omo le diría a Vicky Somoza-)

ÑACA

Ya estoy en el aula. Sorprendentemente, fui simpática. ¡CHAN! Sí, yo, eu, moi, I. Y ya no sé más...¿qué me pasa? Me dan ataques de cocina, de ir al País de Nunca Jamás, de apretarle los caches de la cara a mi abuelo...¿QUÉ ME PASA?
Los bancos individuales son como una gran masa amontonada contra un rincón, sentarse es todo un desafío. Yo, porque fui al fondo y pasé por el costado,pero la otra chica, que quiso el medio, tuvo que avanzar y correr bancos. ¡Qué odisea! Solo estamos nosotras dos, el resto, se quedó afuera. Como decía recíen Jazmin (la chica de los bancos), este lugar es como un templo: tranquilo, silencioso, pacífico, que intimida un poco a la gente. ¡Y yo siento que voy a romper el equilibrio! Apocalypse Now (guiño guiño, que es una de las películas que tenía que ver).
Tengo dos hojas vacías en las cuales volcar mi creatividad. Pero...¿qué? No, no voy a maquinarme con eso, lo que surga en el momento, surgirá.
Dale, che, vengan y digan algo. Denme una foto sobre la cual escribir. O anuncien que estoy nominada, da igual. El silencio es solo para los héroes (por la banda, no por una cuestión de valentía). Ya veo que cae una mina dentro de una hora y dice "entreguen lo escrito". ¡Mierda! Le doy esto, más que no aceptarme (¡o sí! ¿Quién sabe?) y darme un turno con el psicólogo no me van a hacer.
¿Tendría que ir a fuera a... ser sociable? Pssst. Ya lo fui bastante, no preciones, acá estoy muy cómoda; además, tengo miedo de salir de mi asiento y no poder volver. ¿Quién fue el genio que dispuso esto así? ¿Cómo harán los estudiantes?
Sueño. Me gustaría volver con mi música, simpática y calmante (aunque para eso, lo mismo da tomarme una pastilla), pero no me parece...
¡Yeah! Poco a poco, se van animando a entrar. Creo que Jazmin nos trae, porque volvió con otro y cuando entré, entré con ella. ¡Me siento...ultrajada! ¡Me reemplazó! Nah, chiste. Acaba de entrar un chico que me bloqueó la salida. Cagué fruta.
¿Perrone? ¿Quién catso es? Soy una inculta nacional. ¿Y quiero estudiar cine? Al horno. El "amigo" de Jazmin, alias "Rapadito", me parece que es medio agrandado. Ya rindió el exámen, salió en el puesto 11 (te querés mataaaar), conoce al tal Perron ( o vive cerca), el libro no lo leyó porque con el título es obvio de qué trata (y porque no lo consiguió),y puede leer 100 páginas de Cortázar en un día.¬¬
Sigue cayendo gente al baile. Hablan de cuando empiecen las clases. Nah, yo quiero vacaciones para siempre (y mi bandera planchadita). Para colmo, llega gente..."adulta", digamos, y es un gran amago para que esto empiece, pero no son más que otros "rendidores". Recién, cayó un hombre...aprender el ventilador (¡que no gira, y yo estoy sentada en la punta opuesta!).
¡Qué sociable que es Jazmin! Habla con todo el mundo. Tal vez, sea su manera de calmar los nervios, yo con música, ella, hablando. Se da vuelta, conversa con uno, con otro. ¡Wow! Hay gente que, o es sociable como esta chica o viene acompañada, se inscribieron juntas. Y mis amigas tenían que estudiar Historia y Maquillaje, pfff. =P
Todas las entradas al sector banquero se han cerrado, el próximo que llegue tendrá que hacer malabares. ¿Viste el "juego" ese donde tenés unas fichas con un dibujo, desordenadas como un rompecabezas, que tenés que ir moviendo para armarlo? Eso parecen estos bancos.
Tenga sed y ganas de chicle de menta. Para el próximo lunes, vengo equipada. ¡Wow! Esta gente va a estar el próximo Lunes ( y si sigo diciendo "wow" me voy a convertir en un perro).
Jazmin:-Se puede tener el celular prendido?
Yo:-machetear no te vas a machetear...
Chico de al lado:-pero capaz que es como en el cine, que molesta...como la comida.
Y:-pero es rico...y cuando alguien cercano se lleva comida y la olés y te da hambre??mmmm...
CDAL:-Qué escribís?
Y *glup*:-Muuuchas boludeces...lo que está pasando.
CDAL: Ah, como una especie de diario...pusiste que prendieron el ventilador?
Y:-sí, puse que me comí un amague y que el ventilador no gira.
CDAL: no gira? qué cosa?
Y:el cabezal...
CDAL(preguntándole al de al lado):-sabés por qué no gira el ventilador?
OCDAL:-capaz que no le apretaron el botón.
CDAL:-bueno. Y para qué escribís?
Y:-es descargante...y me ahorro en psicólogos.

Ahora, hablan de las películas que teníamos que ver. Fellini no me gusta e Hiroshima mon Amour no me "llegó". ¡Sí! Los grandes señores del mundo cinematográfico no son nada para mi...¿Cuál hay? Lo grito en una montaña. ¡JA!

Llegó el del exámen. ¡Adios!
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¿Viste cuando lees la pregunta de un exámen y decís: la que sigue? ¿Y eso te pasa con...la mayoría? Hasta el punto tal que te resulta graciosísimo.
Se suponía que era de creatividad, pero no tuve que pensar ninguna historia. Las preguntas eran algo así como: el rol del director, características importantes y, a partir de ellas, evaluar mi personalidad, identificarme con lo dicho por un realizador (elegí a Tarantino), hablar del cine latinoamericano, de películas clásicas europeas y de un director yankee, cosas técnicas, múltiple choise con fragmentos textuales del libre, y, lo más creativo estaba relacionado con el sonido (describirlo en una escena y proponer cambios) y con una acción que te daban (en mi caso, "una mujer corre"), a partir de la cual tenías que pensar 10 imágenes derivadas y ordenarlas como una secuencia de una película, incluyendo mínimo un elemento sensorial.¡JA! De pedo, terminé ayer los libros (bah, uno, el otro ya estaba cocinado). De pedo, me acordé algunos directores argentinos con sus películas. Si no entro, por lo menos tuve la posibilidad de analizar mi personalidad, ahorrándome sesiones con el psicólogo (que, dependiendo de las respuestas, tal vez me manden).
Con todo lo que escribí, hasta mi querida bic se cansó. Y encima, estaba muy tentada de poner como: "no sé por qué, qué le veo, pero lo que hace Kubirck me encanta, me parece genial; no sabría resaltar algo suyo, es todo. " o "si algo me gusta, me interesa, le pondría 'onda' ". Lo reemplacé por "voluntad", pero no es un término que exprese lo mismo que "onda".

Fui sincera y bolacera en un equilibrado. Redacte lo mejor posible y...un poco prolijo. Me contuve de soltal una carcajada o de escribir un "ÑACA" bien grande en la hoja de repuesto (esas dos hojas en blanco). ¿Qué pretende usted de mi?